La Crónica deNabonidoEl año 1914 y el fin del
tiempo de los gentiles (12)
Por JOSE YOSADIT VON GOETHE
Russell había aceptado de Barbour la teoría de que el año 1914 sería el del final del tiempo de los gentiles o del dominio de los gobiernos humanos. ¿Cómo llegó Barbour a tal conclusión respecto a 1914? Basándose principalmente en dos concepciones teológicas que habían dado a conocer otros expositores bíblicos, a saber, la de que el tiempo de los gentiles duraría 2.520 años y la de que los judíos estuvieron 70 años cautivos en Babilonia; ello, unido al hecho demostrado de que Babilonia había caído ante los persas en el año 539 antes de nuestra era. Conocida esta fecha, Barbour dedujo que los judíos fueron libertados del yugo babilónico en el -536, casi tres años después de la caída de Babilonia. Como suponía que los judíos, tras ser destruída la ciudad de Jerusalén, de la que fueron tomados, habían permanecido en el exilio babilónico durante 70 años, tal cuenta le llevó al -606 como el año de la destrucción del Templo y la urbe hierosolimitana.
tiempo de los gentiles (12)
Por JOSE YOSADIT VON GOETHE
Russell había aceptado de Barbour la teoría de que el año 1914 sería el del final del tiempo de los gentiles o del dominio de los gobiernos humanos. ¿Cómo llegó Barbour a tal conclusión respecto a 1914? Basándose principalmente en dos concepciones teológicas que habían dado a conocer otros expositores bíblicos, a saber, la de que el tiempo de los gentiles duraría 2.520 años y la de que los judíos estuvieron 70 años cautivos en Babilonia; ello, unido al hecho demostrado de que Babilonia había caído ante los persas en el año 539 antes de nuestra era. Conocida esta fecha, Barbour dedujo que los judíos fueron libertados del yugo babilónico en el -536, casi tres años después de la caída de Babilonia. Como suponía que los judíos, tras ser destruída la ciudad de Jerusalén, de la que fueron tomados, habían permanecido en el exilio babilónico durante 70 años, tal cuenta le llevó al -606 como el año de la destrucción del Templo y la urbe hierosolimitana.
Establecida la fecha del -606, Barbour le aplicó los 2.520 supuestos años del tiempo de los gentiles, por lo que concluyó que dicho tiempo se extendía hasta el año 1914, aunque por error contabilizó un año menos al no caer en la cuenta de que no existía año cero entre la era anterior y la presente. Este error fue hipotéticamente corregido décadas después por los Estudiantes Internacionales de la Biblia, para lo cual, sin base científica que lo apoyara, adelantaron al año -607 la caída de Jerusalén y al -537 la liberación de los cautivos judíos por Ciro. De este modo, además de mantenerse los 70 años del cautiverio de los judíos, según se creía deducir del texto bíblico, se contaban exactamente 2.520 años entre el -607 y el 1914. La única fecha que no se tocó, aparte de la de 1914, fue la del -539, año establecido de la caída de Babilonia. ¿De dónde sale tal fecha por todos aceptada?
Los historiadores están de acuerdo en que la caída de Babilonia a manos de Ciro el persa aconteció en el año 539 antes de nuestra era. Ese año es conocido entre los eruditos como “fecha absoluta”, la cual está demostrada en base a la conclusión a la que llegaron los investigadores tras estudiar principalmente la tablilla en escritura cuneiforme conocida como la “Crónica de Nabonido”, así como los registros históricos de las olimpiadas griegas.
Ciro conquistó Babilonia, sin luchar, en la primera quincena del mes de octubre del -539, una noche en que, inexplicablemente, se habían quedado abiertas las puertas de la ciudad. La Crónica de Nabonido no menciona el año en que cayó Babilonia, pero especifica que fue “en el año 17 del reinado de Nabonido”, el último rey de la dinastía babilónica. Para conocer el año en cuestión los historiadores se han basado en los registros de las olimpiadas griegas, que se celebraban cada cuatro años. La primera olimpiada de la que hay registro tuvo lugar en el año -776. Uno de los registros históricos dice que Ciro subió al poder en el primer año de la olimpiada número 55, lo que significa que, computando a razón de cuatro años por olimpiada, su primer año de reinado fue en el -560. Dice también el registro que el último año de Ciro correspondió al segundo año de la olimpiada número 62, es decir, el año -530, lo que indica que Ciro gobernó durante cerca de 30 años, nueve de los cuales reinó sobre la conquistada Babilonia, como detalla otra tabla cuneiforme. Si al último año del reinado de Ciro, el -530, le sumamos 9, llegamos al año -539 como fecha de la caída de Babilonia. Así es como los historiadores han establecido la fecha absoluta del -539.
Con todo, aun aceptando como cierta la fecha absoluta del -539, Barbour no aceptó la del -587, tan absoluta como aquélla, en que Jerusalén fue destruída por Nabucodonosor. Barbour, y con él Russell, se aferraba obstinadamente a la interpretación de que Jeremías había profetizado que los judíos permanecerían 70 años en el destierro babilónico y por tanto los 70 años corrían del -606 al -536, aunque posteriormente otros los adelantaran al -607 y al -537, respectivamente. Firme en su errado entendimiento de los 70 años de Jeremías, que no se referían a los judíos, sino al tiempo en que todas las naciones, incluída Judá, estarían bajo el dominio de Babilonia (entre el -609 y el -539), Barbour se obligó a adelantar 19/20 años el curso de la historia, pues de otra manera no cuadraban los 70 años. Así, adelantó el primer año del reinado de Nabucodonosor al -625/624, cuando históricamente estaba comprobado que en ese preciso tiempo quien subió al trono de Babilonia fue Nabopolasar, el padre de Nabucodonosor. De esta manera, como la Biblia mencionaba que Jerusalén fue tomada en el año 18/19 de Nabucodonosor, restando 18 años al -624, llegaba a la fecha del -606. Pero en tal año Nabucodonosor aún no había subido al poder. Las irrefutables pruebas que existen indican que su ascenso al trono tuvo lugar un año más tarde, en el -605. De ahí que el año 18/19 de su reinado correspondiera con el -587, fecha probada de la destrucción de Jerusalén.
*
No hay comentarios:
Publicar un comentario