
El año 1914 y el fin del
tiempo de los gentiles (4)
Por JOSE YOSADIT VON GOETHE
Los expositores bíblicos E. Elliot, R. Seeley y N. H. Barbour, al igual que posteriormente C. T. Russell, pasaron por alto un detalle significativo al aceptar sin más el cálculo de que los 2.520 años del tiempo de los gentiles se extendían desde el año 606 antes de nuestra era hasta el 1914 de la nuestra. No cayeron en la cuenta de que en el cambio de una era a otra no existió el año cero, por lo que el tiempo por ellos contabilizado fue en realidad de 2.519 años y no de 2.520. Este error de cálculo que en principio pasó inadvertido a Russell y sus Estudiantes de la Biblia cuando aceptaron la cronología de sus antecesores, lo corregirían décadas después otros estudiantes, para lo cual adelantaron al año -607 la destrucción de Jerusalén, a pesar de que la evidencia histórica y astronómica demuestra inequívocamente que tal destrucción aconteció en el año -587, que se corresponde con el 18 del reinado de Nabucodonosor.
tiempo de los gentiles (4)
Por JOSE YOSADIT VON GOETHE
Los expositores bíblicos E. Elliot, R. Seeley y N. H. Barbour, al igual que posteriormente C. T. Russell, pasaron por alto un detalle significativo al aceptar sin más el cálculo de que los 2.520 años del tiempo de los gentiles se extendían desde el año 606 antes de nuestra era hasta el 1914 de la nuestra. No cayeron en la cuenta de que en el cambio de una era a otra no existió el año cero, por lo que el tiempo por ellos contabilizado fue en realidad de 2.519 años y no de 2.520. Este error de cálculo que en principio pasó inadvertido a Russell y sus Estudiantes de la Biblia cuando aceptaron la cronología de sus antecesores, lo corregirían décadas después otros estudiantes, para lo cual adelantaron al año -607 la destrucción de Jerusalén, a pesar de que la evidencia histórica y astronómica demuestra inequívocamente que tal destrucción aconteció en el año -587, que se corresponde con el 18 del reinado de Nabucodonosor.
Ya Aquila Brown había manifestado que el tiempo de los gentiles comenzó con el ascenso al trono de Nabucodonosor, que él estimó en el -604, pero que la Historia establece positivamente en el -605, por lo que el año 18 de Nabucodonosor nos lleva al nuestro de -587. Es de observar que tanto Brown, como Elliot y Seeley, que fijaron el comienzo del tiempo de los gentiles para el año -604 y -606 estaban de acuerdo en que Jerusalén fue destruída por Nabucodonosor en el -587. La fecha del -604 ó el -606 la consideraban la del año primero de Nabucodonosor. Barbour, alejándose del criterio de los historiadores, fue el primero en suponer que la destrucción de Jerusalén había acaecido en el año -606, fecha que Russell aceptó sin haber estudiado siquiera someramente el trasfondo histórico, basándose en el supuesto de que habían transcurrido setenta años entre el tiempo de la destrucción de Jerusalén y la liberación por Ciro de los cautivos judíos, lo cual está demostrado que se trata de un malentendido de la lectura bíblica.
Posteriormente la fecha del -606 fue adelantada al -607 para cuadrar con los hipotéticos 2.520 años de duración del tiempo de los gentiles y para no mover la fecha ya establecida de 1914, que coincidió con el inicio de la Primera Guerra Mundial, hecho que definitivamente hizo reafirmarse a Russell en su postura, que últimamente dudaba del año 1914. En su artículo “Los días están cercanos”, publicado en “Watch Tower” el 1 de enero de 1914, afirma: “Si el 1915 pasara… Si por la providencia del Señor el tiempo viniera veinticinco años más tarde… En tal caso examinaríamos las profecías aún más allá, para ver si podemos encontrar el error”.
Russell adoptó la cronología de Barbour en 1876, tras leer el criterio de éste en la revista “El Heraldo de la Mañana”. Entrevistados ambos y convencido Rusell de las fechas 1874 y 1914, se asoció con Barbour y financió por un tiempo sus publicaciones, colaborando en la redacción. Tanto Barbour como Russell esperaban para 1914 el completo dominio del Reino de Dios sobre la tierra, ya desbancados los gobiernos humanos. En 1878, Barbour y Russell decidieron separarse y éste inició al año siguiente la publicación de su propia revista, “Watch Tower”.
Russell había reunido en 1870 un pequeño grupo para estudiar la Biblia, motivado por un sermón que oyó pronunciar el año anterior al predicador adventista Jonas Wendell. El grupo lo componían Charles T. Russell, su hermana Margaret, su padre Joseph y el matrimonio formado por Sarah y William Henry Conley. Conley fundaría en 1881 la Sociedad Watch Tower, siendo su primer presidente con un 70% de las acciones, perteneciendo el 20% a Joseph Russell, padre de Charles, y el restante 10% a este último. En 1882 Conley dejó de aportar fondos y se retiró. En 1884 se reestructuró la Sociedad por motivos legales y Charles T. Russell ocupó la presidencia hasta su muerte en 1916.
La obra más conocida de Russell es la compuesta de seis tomos, “Estudios en las Escrituras”. Un polémico séptimo tomo a él atribuído, pero escrito por un tal C. J. Woodworth, vio la luz póstumamente. Entre 1917 y 1918 se produjo un número considerable de escisiones del tronco russellita. Buena parte de los Estudiantes Internacionales de la Biblia se sometieron a la autocracia de J. F. Rutherford, que tomó las riendas de la Sociedad Watch Tower a la muerte de Rusell. Otros, disconformes con los cambios doctrinales y estructurales del nuevo dirigente, continuaron fieles a las ideas de Russell y se dividieron en grupos como: “Instituto Bíblico Bereano”, “Instituto Bíblico Pastoral”, “Movimiento Misionero Casa del Lego”, “Unión de la Asociación de la Biblia” y “Estudiantes de la Biblia Asociados”, todos ellos activos a día de hoy. Para 1930 más de las dos terceras partes de los Estudiantes de la Biblia originales se habían separado de la Watch Tower. Con el tiempo, otros grupos lo hicieron, formando distintas asociaciones bíblicas. Casi todos ellos, en número de una larga treintena, mantuvieron intacta la fecha de 1914.
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